El efecto Rashōmon
O porqué odias los lunes
Nos ha pasado a todos. O eso creemos.
En 1922, el escritor japonés Ryūnosuke Akutagawa publicó un cuento llamado In a Grove. En él, un samurái aparece muerto en un bosque de bambú. Hay tres sospechosos: el bandido que lo atacó, la esposa que presenció todo, y el propio samurái, que habla desde el más allá a través de un médium. Los tres cuentan versiones distintas, contradictorias, imposibles de reconciliar. Ninguno miente del todo. Ninguno dice toda la verdad. El crimen ocurrió una sola vez, pero hay tantas versiones como personas lo vivieron. A eso se le llama el efecto Rashōmon.
Aplicado a tu semana, se puede decir que un mismo lunes puede ser siete cosas distintas. Ninguna es mentira. Ninguna es del todo verdad. Depende de la subjetividad y la percepción personal.
Testimonio del que trabaja
Ha pasado mucho tiempo pero recuerdo cuando trabajaba en la Notaría en Madrid y llegaba el domingo por la tarde. Mi cuerpo se tensaba como las amarras de un barco en puerto azotado por un temporal. No se puede decir que tuviera miedo al lunes, pero lo veía como una rampa de un puerto de montaña del 10%. Y algo he aprendido subiendo puertos de montaña. Lo que más duele no es el puerto, aunque tenga 45 kms como el Khardung La. Lo que molesta es el primer kilómetro porque tus músculos no están acostumbrados a subir. Y eso le pasa al lunes. No molesta porque sea lunes sino porque después viene el martes, miércoles, jueves…
Testimonio del que no tiene trabajo




